Terromoto en Chile

27 de Febrero del 2010, Misión24.com  
Sección: Internacional

 

Tenoch Aguilar Nava

Mision24

Oaxaca, Oax.,

 

CHJILE DESVASTOEl Gobierno de Chile informó de que hay 147 muertos y al menos 15 personas desaparecidas a causa del fuerte terremoto de más de 8 grados en la escala de Richter que sacudió hoy las regiones del centro y sur del país.
Según la información facilitada por la Oficina Nacional de Emergencia (Onemi) a las embajadas en Chile, toda la región de Bío Bío está sin energía eléctrica, sin agua potable y sin gas.
Momentos antes, la directora de ese organismo, Carmen Fernández, advirtió de que la cifra de víctimas mortales “puede aumentar” en la medida que lleguen a lugares afectados por el temblor, de 8,3 grados en la escala de Richter según la Onami y de 8,8 grados de acuerdo con el Instituto Geológico de Estados Unidos, a los que hasta ahora no han podido acceder.
Agregó que, respecto a los damnificados, sólo en Bío Bío, una de las regiones más castigadas por el sismo, los afectados son unos 400.000.
El intendente (gobernador) de Bío Bío, Jaime Tohá, dijo que los muertos podrían llegar a unos 60 en la región, en cuya capital, Concepción, se teme que hasta seis decenas de personas estén atrapadas bajo los escombros de un edificio de 14 pisos que colapsó.
En Talagante, localidad situada unos 40 kilómetros al suroeste de Santiago, un matrimonio y sus cuatro hijos murieron aplastados al derrumbarse la construcción en la que se encontraban.
En el archipiélago de Juan Fernández, a unos 600 kilómetros de la costa chilena, frente a Valparaíso, las autoridades locales afirmaron que tres pobladores fallecieron y otros 13 se encuentran desaparecidos, mientras que una docena de heridos fue evacuada vía aérea.
En cuatro a la situación de las infraestructuras, el aeropuerto de Santiago está cerrado debido a problemas estructurales en el edifico principal
La Dirección General de Aeronáutica Civil (DGAC) está estudiando medidas de emergencia para habilitar en unas 48 horas la terminal aérea, que actualmente permanece cerrada, según la información facilitada por la Onemi a las representaciones diplomáticas.
El principal problema para restablecer el tráfico aéreo, sin embargo, es que hay problemas de acceso en la autopista Vespucio Norte, que circunda la capital chilena y comunica con el aeropuerto.
Desde la región de Valparaíso hasta la de la Araucanía (distantes entre sí unos 800 kilómetros) hay numerosas zonas con cortes de agua potable, alcantarillado y telefonía.
En la Región Metropolitana de Santiago el suministro eléctrico está interrumpido en varias municipios, e incluso el de agua potable.
La ministra de Educación, Mónica Jiménez, anunció que en las regiones afectadas el inicio del año escolar se aplazó desde el 3 al 8 de marzo, a fin de que los eventuales daños sufridos por los colegios sean reparados.
En tanto, el ministro de Obras Públicas, Sergio Bitar, dijo que las carreteras que conectan Santiago con el norte son transitables con precaución, y que hacia el sur no hay inconvenientes hasta Curicó, a 201 kilómetros de Santiago. Más adelante hay varios puentes destruidos o con daños.
La autopista Santiago-Valparaíso está operativa, mientras que la ruta hacia el puerto de San Antonio presenta un problema en un puente cercano a la ciudad de Melipilla.
La ruta Los Andes-Mendoza (Argentina) está funcionando, aunque también con precauciones, y el paso fronterizo Los Libertadores está igualmente abierto, precisó Bitar.
Washington, 27 feb (EFE).- Hasta ahora 58 réplicas han seguido al terremoto registrado hoy en Chile, algunas de las cuales han superado la magnitud 6 en la escala de Richter, según el Instituto Geológico de Estados Unidos (USGS, en inglés).
La mayoría de los movimientos telúricos tuvieron su epicentro en las localidades chilenas de Bío Bío, Maule o Valparaíso, y seis de ellos fueron de grado seis o superior, incluido uno frente a las costas de Bío Bío que alcanzó 6,9.
En la localidad argentina de Salta, a unos 1.500 kilómetros de Buenos Aires, también ocurrió hoy un terremoto en el que murió un niño de 8 años y otros dos resultaron heridos al desmoronarse una pared.
No obstante, Marcelo Peña, del Instituto Nacional de Prevención Sísmica de Argentina, explicó que ese terremoto fue probablemente provocado por una falla geológica local y no está relacionado con el sismo de Chile.
Las autoridades de ese país calculan que ese sismo tuvo una fuerza de 6,1 en la escala de Richter, mientras que el USGS la calcula en 6,3.
También hay diferencias en las estimativas sobre el terremoto que sacudió hoy de madrugada a Chile, que según la Oficina Nacional de Emergencia (Onemi) de ese país llegó a de 8,3 grados en la escala de Richter, cinco décimas menos que lo calculado por el USGS.
Según el Instituto estadounidense, su epicentro se localizó en el mar, a 59,4 kilómetros de profundidad y frente a las costas de la región del Maule, en el centro del país.
Viña del Mar (Chile), 27 feb (EFE).- Las localidades costeras de Viña del Mar y Valparaíso, al oeste de la capital chilena, permanecían hoy con las calles vacías y los comercios cerrados, mientras los vecinos hacían un recuento de los daños que provocó el fuerte terremoto de esta madrugada.
Los servicios de limpieza se afanaban en retirar los escombros que quedaron sobre las aceras, donde se amontonaban cristales y cornisas arrancados desde las fachadas de los edificios, en su mayoría de poca altura.
“Ahora estamos recogiendo todo lo que ha caído de las cornisas. (…) Hay hartos autos sobre los que han caído muros. (Fue) muy grave lo que pasó”, declaró a Efe el barrendero Juan Muñoz.
En tanto, los comerciantes hacían un recuento de las pérdidas que generó este terremoto, que alcanzó una magnitud de 8,3 grados Richter según la Oficina Nacional de Emergencia (Onemi) y de 8,8 grados de acuerdo con el Instituto Geológico de EE.UU., y tuvo una duración superior a dos minutos.
Los estantes vacíos de las tiendas de comestibles y los cristales rotos de los escaparates eran la huella más visible de la violencia con la que el terremoto sacudió la localidad costera de Viña del Mar, a 125 kilómetros al oeste de Santiago.
Francisco González, que regenta una tienda naturista, explicó que al entrar a su local se encontró “con casi todo en el suelo y grietas en algunos lugares”.
“Se salió un poco el techo, un desastre de proporciones”, añadió resignado.
El temblor se produjo hoy a las 03.36 hora local (06.36 GMT del sábado), apenas cuarenta y cinco minutos después de que las 15.000 personas que asistieron a la quinta jornada del Festival de la Canción de Viña del Mar abandonaran el anfiteatro de la Quinta Vergara.
Por fortuna, el movimiento telúrico no sacudió a los espectadores, pero sí obligó a suspender la sexta y última jornada del certamen.
Además, llevó a suspender el V Congreso de la Lengua Española, que el martes iban a inaugurar en el aledaño puerto de Valparaíso los Reyes de España, y se decretó el cierre del aeropuerto internacional de Santiago por al menos tres días.
Esto ha dejado varados en el país a miles de viajeros, entre ellos al matrimonio canadiense formado por Louise y Bill Meere.
“Nos íbamos a casar esta noche, pero no parece que vaya a poder ser porque el aeropuerto está cerrado, así que tendremos que aprovechar la playa un día más”, explicó a Efe Louise Meere.
Los turistas y vecinos de Viña del Mar recorrían hoy por la ciudad contemplando los daños que había dejado el sismo en una mañana en la que el sol lucía con todo su esplendor y el mar parecía tranquilo, pese a los temores sobre un posible tsunami.
Pocos minutos después del fuerte terremoto, muchas personas habían salido a las calles ante el temor de nuevas réplicas.
En esos momentos, la angustia se apoderó de los ciudadanos, que pronto asociaron el temblor con el que en 1985 causó 177 muertes.
“Empezó a moverse demasiado y empezaron los vidrios a caer. Empezó a caer agua, se reventaron las cañerías y fue horrible”, explicó Bety González, una residente de Santiago que había ido a Viña para asistir al Festival de la Canción.
Otros sufrieron el terremoto dentro de bares y discotecas, que estaban atestadas, como es habitual en una noche de viernes.
“Se fue la luz, temblaron los televisores, empezó a caer arenilla del techo y dije: ‘Se va a caer todo’. Me dio terror”, relató Pauliana González, una joven veinteañera.
Otro muchacho, Gabriel Ortiz, vivió el temblor en su departamento.
“Se cayó todo, platos, televisor, microondas. Se abrieron las ventanas, fue increíble. Realmente estuve muy asustado”, aseguró.
Muchos vecinos se agolparon a las entradas de los edificios, en los pocos lugares donde la electricidad aún funcionaba.
Entre ellos estaba Álvaro Salinas, un joven español que se encuentra desde hace un mes en Chile.
“No me ha dado tiempo de nada. Ha llegado mi padre, me ha cogido y nos hemos metido bajo la puerta del baño. Ha sido de repente, ha sido todo muy rápido. Los muebles del salón se movían, y la nevera se ha desplazado como dos metros”, describió.
Mientras Viña del Mar parecía una ciudad fantasma, los bomberos recorrían las calles para supervisar los daños y calmar a la población, que pasó la noche alerta ante las continuas réplicas que hacían temblar los cimientos de la ciudad.

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