Bani Stui Gulal Electoral
11 de enero del 2010, Misión24.com
Sección: Columnas
Mario Arturo Mendoza Flores (*)
Los oaxaqueños sabemos que previo a las fiestas de la Guelaguetza, en la capital del estado se desarrolla un espectáculo llamado en zapoteco “Bani Stui Gulal”, que en castellano significa repetición del pasado. Se trata de una reedición de lo ya acontecido, esto es, se vuelven a escenificar con las mismas personas, con el mismo guión y hasta con los mismos efectos, todo aquello que “supuestamente” precedía a nuestras tradicionales fiestas de los “Lunes del Cerro”.
He hecho este breviario cultural, porque desde mi particular punto de vista, el PRI-Gobierno, encabezados por Jorge Franco y Ulises Ruiz pretenden escenificar un “Bani Stui Gulal Electoral”; esto es, quisieran poder repetir el gran fraude que los llevó al poder aquél 2004 inolvidable, no por sus resultados; sino por sus repercusiones que hoy lastiman a miles de oaxaqueños; quienes con indignación vimos cómo se modificaban los resultados electorales, merced a una sospechosísima caída del sistema y a otras situaciones previas más, que hoy volvemos a observar.
Para comenzar le diré que el árbitro electoral de ese pasado reciente, lo es el mismo que se ha hecho cargo del proceso electoral vigente, o sea que José Luis Echeverría Morales permanece al frente del Instituto Estatal Electoral (IEE); lo anterior a pesar de que ética y legalmente debería estar viendo el desarrollo del proceso desde la comodidad de su casa; pero con eso de su pretensión descarada de repetir la historia, pues que mejor que sea alguien que ya se sepa el guión, por no escribir mañas. En cualquier otro estado o país del mundo, un personaje como el actual Presidente del IEE ya hubiera renunciado; más cuando sobre su persona hay marcados señalamientos de imparcialidad y de sumisión hacia una de las partes, incluso ha llegado a trascender que su permanencia en el puesto se lo debe precisamente a esos dos personajes que ya he mencionado párrafos arriba.
Y con eso de que es evidente de que pretenden implementar su Bani Stui Gulal Electoral, pues a echar mano de los mismos que operaron en los Consejos Distritales de aquél 2004; por lo que sin convocatoria de por medio, sin concurso para evaluarlos y sin la menor transparencia para su designación, se ha hecho público que más del 60 % de los actuales Consejeros son los mismos de participaron en esa historia. Ya sé, usted amable lector, se ha de preguntar ¿y por qué no hacen algo para impedirlo?, y enseguida le tengo la respuesta, por la sencilla razón de que el Magistrado Presidente del Tribunal Estatal Electoral (TRIEE) es el mismo –acertó—de aquél fraudulento 2004. Por lo que cualquier recurso, como aquélla película que ya vimos, es desechado de inmediato o en el mejor de los casos es calificado como improcedente, aún a sabiendas que existen otras instancias, esas federales, que luego terminan corrigiéndoles la página.
El caso del Presidente del TRIEE, es casi idéntico al del Presidente del IEE, su permanencia es obligada, incluso con modificaciones a la Ley para poder sostenerlo en el cargo. Imagínese amigo lector, pronto cumplirá los seis años en el puesto, a pesar de que durante ese lapso sólo ha existido un solo proceso electoral estatal. Uno se pregunta, qué de plano estamos los oaxaqueños faltos de jurisconsultos capaces e independientes que puedan asumir esta responsabilidad, otorgándole un poco de credibilidad a esas instituciones tan severamente cuestionadas precisamente por su imparcialidad y su sumisión exhibida en la historia que hoy quisieran repetir. Dicen los teóricos que cuando las instituciones están al servicio del poder gobernante en un proceso democrático, a eso se le llama una elección de estado. ¿Será que en lugar de un Bani Stui Gulal Electoral, éste montaje debería llamarse una elección de estado parte III?; no II, porque esa se ejecutó el pasado 5 de julio de 2009.
Habrá que estar muy atentos respecto a las licitaciones para adquirir el material electoral y para convocar a quien se haga cargo del Sistema de Resultados Preliminares, mejor conocido como PREP, no vaya a ser que en su afán por repetir la historia lleguen al descaro de contratar a las mismas empresas que participaron en el 2004, más ahora cuando las tendencias hablan de que lo que más anhelan los oaxaqueños es un cambio urgente en nuestro estado. De una vez les decimos que su deseo de un Bani Stui Gulal Electoral, ¡no pasará! Como dijeran los jóvenes, esa película ya la vimos. Conocemos a sus actores, su reparto, el guión y de dónde proviene su presupuesto, sólo que ahora el final será diferente, que no les quede la menor duda.
Ya la sociedad civil, la población o la ciudadanía; como usted prefiera llamarle amigo lector, ya se ha dado cuenta del nerviosismo que prevalece en las filas del partido tricolor y de su propietario. Por eso saben que son capaces de cualquier cosas, como las que le acabo de informar, todo con tal de no dejar el poder y con ello los beneficios y las prebendas a las que tanto cariño les han tomado. Por esa misma razón la sociedad comienza a organizarse, a unirse para impedir que la historia se repita. Los partidos de oposición en el estado también han comenzado a hacer lo propio, comenzando por adherirse en un gran frente que refleje la unidad tan necesaria para impedir que esto suceda.
Hoy las cosas son distintas. Se ha aprendido del pasado. No será una tarea fácil, pero tampoco imposible. Sabemos a quiénes nos enfrentamos y ya estamos viendo de lo que son capaces de hacer. Esos malos gobiernos nos han robado muchas cosas: recursos públicos, la paz social, la tranquilidad; pero no nos podrán robar dos cosas: la esperanza y la dignidad. La esperanza de saber que un Oaxaca más justo, en desarrollo y en paz es posible, y la dignidad para hacerlo sin temor, de frente, unidos y en forma honesta y transparente. Oaxaca requiere con urgencia un cambio con rumbo y con sentido, no que se repitan esas historias que tanto indignan e irritan al ciudadano.
Y ese cambio llegará en este año; por lo que su Bani Stui Gulal Electoral, será todo un fracaso. Ya lo veremos.


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