Reconocimiento al mérito ciudadano.

14 de diciembre del 2009, Misión24.com  
Sección: Columnas

Mario Arturo Mendoza Flores (*)

mario-150x150El pasado viernes; fue uno de esos días excepcionales en la vida ordinaria de uno. La presencia de amigos respetados como el Dr. Felipe Martínez Soriano y el Dr. Víctor Raúl Martínez Vásquez. Un espacio ideal que lo mismo permite que compartan jóvenes con una visión comprometida de la vida, que personalidades cuya obra es interminable y qué su humildad termina por magnificarla. Bellas mujeres todas ellas, quienes con su sola presencia otorgan un ambiente de solemnidad y de elegancia al lugar de la reunión. Un toque musical a cargo de la Orquesta “Wolfang Amadeus Mozart”  que dirige magistralmente Luis Zárate. El poder de la palabra en voz de la campeona nacional de oratoria Maribel Santaella Pérez y lo principal, el motivo y la razón de que todo se preparara con finura a fin de que todo estuviera impecable: el reconocimiento al mérito ciudadano de Abril Itandehui Maldonado Morales, Mario Robles Patiño y Rubén Mújica Vélez.

Tres personalidades diferentes; no sólo en edad, sino en su forma de enfrentar los retos que la vida les ha impuesto. Una señorita con toda la energía y la capacidad para demostrar que en las mujeres y en los jóvenes está la esperanza de que las cosas muy pronto cambien. Abril Itandehui, quien apenas a sus 19 años ya cuenta con un impresionante curriculum, que la verdad ya quisiéramos mucho de nosotros. Al dar lectura de su semblanza, que enseguida les comparto, Lupita Santiago tuvo que tomar en reiteradas ocasiones el aire suficiente para poder continuar con su lectura; aquí parte de ella: “desde  su corta edad se ha destacado dentro de las actividades artísticas y culturales, participando en obras de teatro, bailables, pero muy en especial en el arte de la oratoria y de la declamación. Sus estudios universitarios los cursa actualmente en la facultad de derecho y ciencias sociales de la Universidad Regional del Sureste y en la facultad de idiomas de la Universidad Autónoma “Benito Juárez”,  donde  participa en el grupo de teatro universitario el cual le ha llevado a realizar distintas presentaciones en diferentes puntos de la republica. En el pasado mes de septiembre obtuvo el primer lugar en el certamen nacional convocado por la Secretaría de Relaciones Exteriores, donde participaron cerca de tres mil jóvenes de diversas universidades, tanto públicas  como privadas de nuestro país. Al obtener el primer lugar en dicho certamen le permitió representar a las juventudes de México como delegada juvenil de nuestro país efectuado en la ciudad de Nueva York como sede de la organización de las naciones unidas, y el próximo año estará en Corea del Sur en diferentes reuniones juveniles representando a México.

Y qué decir de Mario Robles; persona en donde paradójicamente concurren las pocas palabras, pero la interminable expresión. Su don: poder conectar sus ideas a su mano, la que con magistral trazo termina por decir lo que no sería capaz de explicarse con miles de palabras: la caricatura. Hombre solidario, con una imagen de seriedad, pero con un carácter siempre alegre. Crítico y como el mismo lo externara, con su propio estilo para procesar su “veneno”.  La frase acuñada en su semblanza indudablemente que lo dibuja, quizá no con la exactitud con la que él lo hace, pero si muy próximo a lo que es: “un hombre de talento,  de  mucha imaginación y de excelente sentido del humor, pero critico  sin compasión”

No podía faltar el reconocimiento a la persona que toda su vida ha sido ejemplo de apego a sus principios y a sus convicciones. Luchador incansable en la defensa de nuestro campo, hombre reflexivo, culto, con un curriculum académico impresionante. Autor de diversos libros, más otro que viene en camino. Catedrático exigente, pero siempre dispuesto a compartir su sabiduría. Analista preciso, contundente y valiente. Oaxaqueño de corazón y hombre de pensamientos libres. Gente de conciencia limpia, quien suele pasearse tranquilamente y con la frente en alto por el zócalo de la ciudad, rodeado siempre de amigos  Excepcional persona y mejor amigo, me refiero a Rubén Mújica Vélez.

A todos ellos,  así como a los ahí reunidos les compartí con el debido respeto, el siguiente mensaje; mismo que si me lo permiten, también deseo compartir con usted amable lector. “Hoy; cuando la pérdida intencional de valores y principios nos han conducido a un sendero oscuro y peligroso por el cual todos invariablemente transitamos, resulta necesario hacer una pausa en el camino que nos permita reflexionar sobre el tipo de sociedad que deseamos heredarle a nuestros hijos y a los hijos de nuestros hijos.

            Habremos de reconocer, que estamos inmersos en una cultura en donde se nos ha hecho creer       que sólo la fama, el dinero y el poder son los únicos medios para obtener el respeto y el reconocimiento de la sociedad; nada más falso que eso. De ahí que muchos aspiren a ser famosos antes que ser apreciados, a tener dinero antes que ser felices y a tener poder antes que ser amados.       

            Vivimos en un mundo sofocado por las mentiras; creemos más en la ciencia que en los valores espirituales, obligándonos a alimentar nuestras almas con cosas que la mayoría dice que son verdaderamente importantes, mientras vamos muriendo poco a poco, porque no llegamos a comprender lo que sucede a nuestro alrededor, a sabiendas que estamos siendo obligados a hacer cosas que no habíamos planeado; pero aún así no somos capaces de dejarlo todo para dedicar nuestros días y nuestras noches a la verdadera felicidad: la familia, la naturaleza, nuestro prójimo y nuestro entorno.

Nos encontramos presos de nosotros mismos; compitiendo interminablemente con la sombra de quien va adelante, no para superarlo, sino para impedir que este avance. Buscamos el evento que nos ofrezca notoriedad y no el espacio que nos otorgue paz. Deseamos tener, antes que sentir. Estar antes que ser. Adquirimos poses que proyecten lo que pretendemos ser y en esa lucha acabamos por aparentar lo que no somos, terminando de paso por perder nuestra propia identidad.

Vivimos añorando que el futuro nos traiga lo que tanto ambicionamos, y en ese afán no nos damos cuenta los obsequios que el presente nos está  ofreciendo; caminamos de prisa, dormimos poco; saturamos nuestra agenda; comemos, no nos alimentamos; leemos, no nos cultivamos; tenemos colaboradores, no amigos, vivimos presos del tiempo y al final decimos que no sabemos qué es lo que nos pasa pues el sentimiento de insatisfacción es el que prevalece.

Por eso, cuando vemos ejemplo de vida, que nos dicen con sus actos y con sus obras de que un mundo mejor es posible; no nos queda más que reconocer esa esperanza de que las cosas aún se pueden cambiar. De que hay personas que no han perdido la capacidad de elegir lo excepcional, sobre lo mejor. Compartir, antes que recibir; caminar en sentido contrario a lo que dicta la moda sin perder su autenticidad. Y de pasar por la vida sembrando, lo que sin duda un día, como hoy, les tocará cosechar”.

Por eso mi gratitud y la de convergencia, a Abril Itandehui, a Mario y a Rubén, por aceptar, con esa humildad que los caracteriza y que además me consta, este reconocimiento que no es sólo de un instituto político promotor de los valores y principios, sino especialmente de una sociedad ansiosa de tener más ejemplos de ciudadanos comprometidos y honestos como lo son ustedes. Gracias, de verdad muchas gracias por su aceptación.

(*) Presidente del C.D.E. de Convergencia en el estado de Oaxaca.

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